La Gran Tasca: donde el cocido de otoño calienta el alma y los sabores cuentan historias
- Sergio Roldán. Madrid

- 24 sept
- 2 Min. de lectura
Desde 1942, La Gran Tasca en Madrid es un templo de la cocina tradicional española, donde el producto de calidad brilla en cada plato. En otoño, cuando el aire fresco invita a buscar calor, su cocido madrileño se corona como el protagonista, pero su carta otoñal despliega un abanico de sabores que abrazan la huerta, el campo y el mar. Este rincón de Santa Engracia combina la solera de antaño con una propuesta fresca y vibrante, perfecta para compartir en buena compañía.

La terraza, acogedora con espacio para 22 comensales, es un oasis para disfrutar del sol otoñal mientras degustas raciones que son puro amor por la tradición. Las croquetas de cocido, jamón ibérico o pollo, cremosas y crujientes, compiten con la morcilla artesana de Burgos, servida con pimientos asados en casa, o los torreznos de Soria, dorados y acompañados de pimientos de Padrón. La chistorra navarra, frita en cazuela con patatas panadera, y las anchoas de Santoña “00” elevan la experiencia. Para los amantes de la verdura, las flores de alcachofa con romesco casero, las habitas baby salteadas, las judías verdes con jamón o el panaché de huerta rehogado con ajo son un canto a la temporada. Los guisos, como el rabo de toro estofado, los callos a la madrileña o el arroz caldoso con bogavante, reconfortan el alma. Entre las carnes, el chuletón de Norteños, madurado 25 días y servido en piedra para cocinarlo a tu gusto, es un espectáculo, junto a chuletitas de cordero lechal y un jugoso cachopo. Los pescados, como chipirones a la plancha o merluza de pincho, completan una carta que celebra lo mejor de España.
El cocido madrileño, preparado con mimo durante dos días con 15 ingredientes de primera, es el emblema de La Gran Tasca. Servido en una gran bandeja, ha conquistado a comensales ilustres como Lola Flores, Iker Casillas o Jordi Évole. ¿En casa? También lo ofrecen para llevar. El broche lo ponen postres caseros: leche frita con canela, flan de huevo, cuajada con miel o tarta de queso al horno (apta para celíacos), junto a helados Creme Deluxe de avellana o galleta.

Ubicada en el corazón de Santa Engracia, La Gran Tasca ofrece dos horas de parking gratuito, facilitando una visita sin prisas. Con un precio medio de 40-50 €, es el refugio ideal para saborear el otoño con autenticidad y calidez.
Santa Engracia, 161
28003 Madrid
Teléfono: 915 34 46 34
Precio medio: 40-50 € (parking incluido)





















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