Albacete: la provincia que apagó las luces para encender las estrellas

Probablemente sea de las grandes desconocidas de Castilla-La Mancha, pero la provincia de Albacete tiene cientos de motivos para visitar y descubrir cada uno de sus rincones: naturaleza, patrimonio, cultura, gastronomía, la humildad de sus gentes… y además, reúne unas condiciones excepcionales para la observación astronómica y el desarrollo del astroturismo. Así lo expusieron en Madrid Raquel Ruiz, diputada de Turismo de la Diputación de Albacete, y la Dra. Antonia María Varela Pérez, directora gerente de la Fundación Starlight, entre otros representantes. La baja contaminación lumínica, la amplitud de sus horizontes y la diversidad de sus espacios naturales convierten el cielo nocturno en uno de los grandes recursos turísticos y ambientales del territorio.
En 2024, durante la celebración de FITUR, Albacete se convirtió en la primera provincia del mundo declarada Destino Turístico Starlight* en la totalidad de sus comarcas, culminando un proceso iniciado por la Diputación Provincial en 2019. Desde entonces, sus seis comarcas cuentan con esta certificación, que reconoce la extraordinaria calidad de sus cielos nocturnos y el compromiso con su conservación y aprovechamiento turístico sostenible.

Una provincia entera, con sus seis comarcas y 86 municipios, para descubrir el universo
Desde las extensas llanuras manchegas hasta los paisajes montañosos, Albacete ofrece escenarios privilegiados para contemplar la Vía Láctea, identificar constelaciones y planetas y observar lluvias de estrellas.
En La Manchuela, un lugar para mirar al cielo entre hoces y llanuras, la certificación llegó en 2022 para sus 24 municipios. Entre sus miradores destacan el de Las Eras, en Alcalá del Júcar, sobre la espectacular hoz del río, o el de Villa de Ves, en cuyo embalse se reflejan las estrellas. Por su parte, la Sierra de Alcaraz y Campo de Montiel, certificada en 2020, cuenta con 25 miradores que combinan astronomía, naturaleza y patrimonio, como el situado en el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera o el de Peñas de San Pedro, junto a su imponente fortaleza.

La Sierra del Segura, que abriga el cielo entre montañas, obtuvo su reconocimiento en 2021. Sus profundos valles, extensos bosques y pequeños núcleos rurales proporcionan enclaves privilegiados como Riópar Viejo o Nerpio. En Campos de Hellín, donde la tierra y el cielo cuentan millones de años, la observación astronómica se combina con un extraordinario patrimonio histórico y geológico, desde el Tolmo de Minateda hasta el volcán de Cancarix, con miradores en Agramón, Fuente-Álamo u Ontur.

La comarca central de La Mancha-Júcar ofrece horizontes infinitos para mirar el Universo. Fue la última comarca en obtener la certificación, en 2024, con enclaves como Villarrobledo, entre extensas llanuras y viñedos, o Villalgordo del Júcar. Finalmente, Monte Ibérico y el Corredor de Almansa, un territorio de historia bajo un cielo infinito que fue reconocido en 2023, cuenta con once miradores entre grandes horizontes, serranías y humedales, destacando los entornos de Chinchilla de Montearagón y la Laguna Salada de Pétrola.
Además de su extensa red de miradores Starlight, cuya ubicación exacta se puede consultar en la web de turismo (https://www.turismoenalbacete.com/es/187/El-Primer-Destino-Starlight-del-Mundo.html), la provincia cuenta con instalaciones especializadas para la observación, investigación y divulgación astronómica, entre las que destacan el Observatorio Astronómico de Villatoya, AstroCamp en Nerpio, el Observatorio Los Pradillos en Férez y el Observatorio Astronómico de Liétor. También hay empresas que organizan talleres de fotografía para profesionales y principiantes en estos entornos privilegiados. Una infraestructura que complementa la belleza de los excepcionales cielos albaceteños y permite acercarse a la astronomía desde una perspectiva turística, divulgativa y científica.
De la astronomía… a la gastronomía
Cualquier experiencia que se viva en España mejora cuando se le añaden sus sabores, los ingredientes y recetas de cada uno de sus rincones, y Albacete no iba a ser menos. El azafrán es una de sus joyas más preciadas; así como el aceite, la miel o los quesos manchegos, que podrían representar a todo el país como símbolo; sus vinos, de Villarobledo al mundo, con cuatro Denominaciones de Origen únicas: Almansa, Manchuela, Jumilla y La Mancha; contundentes recetas como sus Migas, el Atascaburras o los Gazpachos manchegos (nada que ver con los andaluces, por cierto), servidos sobre sus propias tortas; e irresistibles dulces como los Miguelitos de La Roda son solo una muestra de lo que no hay que perderse en esta deliciosa provincia.
Encontrar el plan ideal para un fin de semana mágico, ya sea en pareja o en familia, es fácil de la mano de la APEHT (www.turismoenalbacete.com): primero hay que elegir comarca, después organizar un recorrido con los pueblos que no hay que dejar de visitar en la zona, dejarse enamorar por los sabores más representativos de cada lugar; y buscar alojamiento cerca de cualquiera de los miradores Starlight o puntos de observación astronómica destacados. Porque cuando cae la noche, comienza otra forma de descubrir Albacete.






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