Víctor Páez: el motor de una nueva generación de teatro en España
- Sergio Roldán. Madrid

- hace 6 días
- 4 Min. de lectura
Con apenas 33 años, Víctor Páez se ha consolidado como una de las figuras más inquietas y prolíficas del panorama teatral español. Director precoz, productor incansable y alma creativa de La Opción Producciones, su trayectoria combina vértigo, intuición y una firme apuesta por conectar con el público desde la emoción y el compromiso social. En esta entrevista, Páez repasa los hitos de su carrera, los desafíos personales que han marcado su camino y su visión de un teatro contemporáneo más abierto, diverso y cercano al espectador.

- Con solo 33 años ya has dirigido más de 150 producciones y lideras una de las productoras
más activas del país. ¿En qué momento sentiste que el teatro podía convertirse en tu proyecto de vida?
Desde pequeñito me he dedicado al mundo de las artes escénicas, diría que nací con ello en la sangre. Por lo que poquito a poco he ido llegando al punto donde estoy ahora. Con sudor y lágrimas también, pero muy feliz de llegar a donde estoy ahora y haber conseguido un sueño que por desgracia no todo el mundo consigue alcanzar.
-Fuiste el director más joven en estrenar un musical en la Gran Vía. ¿Qué significó ese
momento para tu carrera?
Un momento muy satisfactorio (ahora que lo veo de lejos) y un momento muy duro psicológicamente en ese mismo momento. Todavía estoy trabajando psicológicamente ciertas “taritas” de esa etapa. Fue un salto demasiado grande de forma muy rápida. Pero a día de hoy orgulloso de tener ese “título” que todavía ostento.
-Hoy diriges La Opción Producciones, que reúne a más de 100 profesionales cada semana y
ha superado los 300.000 espectadores. ¿Cuál ha sido la clave para construir una estructura
tan potente?
Crear espectáculos por y para el espectador. Ponerme en la butaca y preguntarme ¿Qué me gustaría ver? Y programar y crear lo que considero que necesita el público en cada momento. Por supuesto el equipo humano que hay detrás y se deja la piel cada día para seguir creciendo.
-Además de producir espectáculos, gestionáis varios espacios escénicos en Madrid. ¿Cómo
influye eso en vuestra forma de trabajar?
Pues se nutren ambas partes. Considero que tanto la creatividad como la faceta comercial es importante y es algo que intento enseñar a mi equipo durante todos los proyectos. Creo que se complementan bien, y mi cabeza sabe dónde está la gestión en cada momento.
-Muchos de tus montajes combinan entretenimiento con un trasfondo social. ¿Es una decisión consciente?
Por supuesto, considero que es nuestra labor mostrar al público ejemplos sociales y poder reclamar cambios o realzar realidades. Es importante dejar un mensaje que llegue al espectador y que sobre todo pueda hacer evolucionar los pensamientos más retrógrados que cada persona pueda tener, hacia una mente abierta y libre.

-Durante la pandemia conseguiste llenar durante seis meses con “La Noche del Año”. ¿Cómo se logra atraer público en un contexto tan complicado?
No sabría cómo decir, pero fue un cúmulo de situaciones. La pandemia renovó por completo las estructuras empresariales y ahí nos abrimos camino. Bajo la idea original de Sara Herranz conseguimos diferenciarnos notablemente del resto de producciones y a eso debió su éxito. Fue un riesgo que resultó ser muy acertado.
-También has producido proyectos muy mediáticos recientemente. ¿Sientes que estás viviendo uno de los momentos más importantes de tu carrera?
Soy una persona muy intensa y que vive todo con mucha emoción, para mi y mi fondo geminiano vivo cada día el mejor y peor momento de mi carrera y mi vida. Siempre estoy con la frase de “esto es lo mejor de mi vida” o “esto es lo peor que podría pasar” jajaja... Yo mismo me entiendo. Pero si me paro a pensar, estoy en un momento muy satisfactorio de mi trayectoria laboral.
-Tu trabajo por la visibilidad y la diversidad también ha sido reconocido con premios. ¿Qué
papel tiene la cultura en la defensa de los derechos LGTBIQ+?
Para mi, sobretodo la visibilidad y la normalidad. En días como hoy que nos intentan invisibilizar cada día más, mostrar la cara que no quieren que veamos y hacer descubrir al espectador la normalidad de pertenecer a un colectivo que durante décadas ha sido discriminado y que ha conseguido ganarse el respeto, que por unos momentos, cada día nos lo están intentando perder.
-Además de dirigir y producir, también eres presentador y maestro de ceremonias en grandes eventos. ¿Qué te aporta esa faceta?
Es mi momento de desahogo. Adoro presentar, creo que es una faceta mía que me da mucha felicidad y que consigo conectar muy rápido. Aunque sea seguir trabajando, para mi es el disfrute y lo que me da seguridad una vez piso las tablas.
-Para terminar, ¿qué proyectos y retos te gustaría afrontar en los próximos años?
Ahora mismo me encuentro dirigiendo dos obras de teatro tipo thriller para Fever, que me hacen mucha ilusión ya que es un género muy complicado de encontrar y que me encanta dirigir y poder sorprender a los espectadores. Y montando shows para la mítica sala de conciertos Galileo Galilei.
A parte, preparando la apertura de nuestra llegada a la Gran Vía de Madrid, Inauguramos nuestro nuevo local ESPACIO GRAN VIA en la calle Ballesta 7.Vamos a hacer mucho pero que mucho ruido, pero del bueno.






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