Sabores que seducen: una escapada de San Valentín a Évora entre vino, tradición, ritmos del Alentejo y un menú especial
- Redacción. Madrid

- hace 7 horas
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Este San Valentín, Forno da Telha invita a celebrar el amor como se celebra en el Alentejo: sin prisa, con autenticidad y con una mesa que lo dice todo. El restaurante propone una experiencia diseñada para escaparse a Évora y dejarse llevar por el calor del fuego, la elegancia del vino, los ritmos alentejanos y un menú que sorprende sin perder la raíz.

En una ciudad Patrimonio de la Humanidad, de calles tranquilas y belleza serena, San Valentín se vuelve una invitación a cambiar el guion: menos prisa, más experiencia. Forno da Telha lo traduce en una noche cuidada al detalle, con un menú especial diseñado para compartir momentos y sabores con calma, y con música en vivo del saxofonista Paulo Marques, que añadirá ese punto sensual y elegante que convierte una cena en recuerdo.

Menú especial de San Valentín: el placer de lo inesperado
Para la ocasión, el restaurante ha creado un menú especial que recorre texturas y matices del Alentejo, con guiños a la brasa, al aceite de la casa y a la intensidad de un final inesperado. El menú comienza con pan de fermentación natural, aceitunas y mantequilla de ajo y hierbas, acompañado del aceite de Forno da Telha. Continúa con un entrante de huevo a baja temperatura, setas del campo, poleo y pan alentejano, y ofrece un principal a elección entre corvina braseada con arroz “malandrinho” de bivalvos y cilantro, o lomo de cerdo preto con migas alentejanas, naranja y jugo de carne.
El broche dulce llega con chocolate negro, avellana y aceite Forno da Telha, seguido de un petit four con personalidad: trufa de algarroba con guindilla.
El precio del menú es de 45€ por persona e incluye bebidas.
Más allá de la cena, Évora es parte del encanto: una ciudad que se recorre a pie, que invita a perderse sin mapa y a alargar la sobremesa. San Valentín aquí se vive como una escapada breve pero intensa: arquitectura, tradición, vinos y gastronomía con identidad. Forno da Telha completa ese relato con una propuesta que celebra el territorio desde el respeto al producto y la emoción del fuego.
Tradición viva alrededor de la mesa
Y para quienes decidan alargar la escapada y quedarse también el domingo, Forno da Telha propone una manera distinta —y profundamente local— de cerrar el fin de semana: el Almoço dos Ganhões, una comida popular inspirada en la tradición rural del Alentejo, que rinde homenaje a los sabores robustos, el espíritu de compartir y el confort de las comidas de invierno.

Servido todos los domingos a la hora del almuerzo, el Almoço dos Ganhões evoca los tiempos en los que los ganhões —trabajadores agrícolas— se reunían alrededor de las ollas de barro compartiendo Cocido de Grão, historias y vino. Hoy, este ritual renace en el ambiente acogedor y cuidadosamente rústico con una propuesta pensada para familias y grupos de amigos que buscan conectar con las tradiciones rurales alentejanas y compartir momentos alrededor de la mesa.
El Almoço dos Ganhões es un homenaje vivo a una forma de entender la vida en la que la mesa era refugio, el fuego era hogar y la comida, un gesto de amor y pertenencia. Recuperar esta tradición supone preservar la memoria de un pueblo que encontró en sus guisos no solo alimento, sino identidad. Cada olla de barro, cada aroma que se eleva lentamente y cada copa de vino servida desde la talha hablan de un pasado que se resiste a desaparecer y que hoy vuelve a latir con fuerza en Forno da Telha. En enero, esa identidad se escucha también en voz alta: el Cante Alentejano, inscrito por la UNESCO en 2014 como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, acompaña el almuerzo como un canto coral sin instrumentos, con voces que se superponen como surcos recién labrados y cuentan historias de cosechas, amores y noches a la intemperie.
La comida comienza con una amplia mesa de entrantes, compuesta por ensaladas, embutidos, quesos regionales, pan alentejano y aceite de oliva. A continuación, llega el protagonista de este encuentro de sabores y aromas reconfortantes: el tradicional Cocido de Grão, servido en ollas de barro acompañado de verduras y carnes dispuestas en la mesa, fomentando la convivencia y el ritmo pausado que define los almuerzos de invierno en el campo.
Los postres, elaborados con dulces típicos alentejanos, llegan a la mesa en fuentes para compartir, evocando la repostería familiar de los almuerzos de antaño, donde, al igual que en Forno da Telha, todas las generaciones se reúnen y siempre hay sitio para uno más.
@forno.da.telha y en Facebook.
































I enjoyed how the article described Évora as a slow, romantic escape filled with wine, tradition, and meaningful dining experiences. It reminded me of planning a special weekend during a hectic semester when I felt I might need last minute assignment help UK just to relax without stress. The focus on shared meals and local culture felt warm and grounding. It shows how travel and food together can create lasting emotional memories.