Irán apunta a 15 millones de turistas tras más de cien días de guerra
- Javier Roldán
- hace 12 horas
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Irán inicia una nueva etapa para su turismo con el objetivo de alcanzar 15 millones de visitantes anuales. El país afronta este reto a las puertas de una posible paz, tras más de cien días de una guerra que no inició y que incluso el exjefe del Centro Nacional de Contraterrorismo de EE. UU., Joe Kent, calificó de "injustificada".

Reza Salehi Amiri, ministro de Patrimonio Cultural, Turismo y Artesanía de la República Islámica de Irán, nos recibe en Madrid junto al embajador en España, Reza Zabib.
La idea sobre la que gira la conversación es clara: Irán no se rinde y la paz llega por la incapacidad de EE. UU. para doblegar al régimen iraní.
Más allá de la situación geopolítica, el ministro nos habla de los 23.000 centros de hospedaje operativos y de proyectos como “Cada aldea, un ecoturismo”. La estrategia actual busca revertir prejuicios y mostrar la dimensión humana, histórica y cultural de un territorio marcado por conflictos y sanciones.
El país cuenta con una diversidad climática, natural y cultural que lo posiciona como un destino singular: desde el desierto de Lut hasta 26 sitios declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO. La red de agencias privadas, en las que hace hincapié el ministro, y la apuesta por el turismo rural son pilares clave para sostener el crecimiento del sector.

El último año se cerró con más de siete millones de turistas, lejos del objetivo, debido a las consecuencias de la guerra. A ello se suman prejuicios internacionales alimentados por algunos medios de comunicación occidentales y determinados lobbies que han contribuido a proyectar una imagen distorsionada, abunda el ministro.
Cuando se conoce a los iraníes se constata una evidencia: no les salen cuernos de la cabeza ni rabos por detrás. No son demonios. Son personas normales, con familias y aspiraciones, con una cultura diferente que los hace distintos, no malos. Existen diferencias políticas y déficits democráticos, como ocurre en tantos otros destinos que se visitan sin reparo y que desde Infortursa se “denuncian”.
Sin embargo, intereses de diversa índole han tratado de presentar a Irán como un país malvado, viene a decir el ministro.
La paz que firme Irán no es, para quien respeta el derecho internacional, ni derrota ni rendición: es la respuesta soberana para detener una agresión. Es defensa.
Aunque los acontecimientos hacen que parezca muy lejano, no podemos obviar las noticias de represión a manifestantes del pasado diciembre, que las autoridades siempre desmintieron aduciendo infiltrados para desestabilizar al poder. La situación tiene matices que exigen lectura pausada y datos fiables que todos alegan pero nadie certifica. En cualquier caso, nada justifica la violencia, venga de donde venga.
Lo evidente es que, paradójicamente, el ataque exterior ha unido al pueblo iraní.
Centrados en lo turístico, lo que no admite duda es que Irán es mucho más que un país. De hecho, es una civilización metida en un país de más de noventa millones de almas. Es el reflejo de un legado que atraviesa siglos de historia, arte y conocimiento. Un entramado de civilizaciones que ha dejado huella en la arquitectura, la poesía, la ciencia y en una hospitalidad reconocida internacionalmente. Entenderlo así permite superar visiones reduccionistas y acercarse a un territorio que ha resistido mil batallas y que, como declara el ministro Seyyed Reza Salehi Amiri, no teme al intercambio ni a la influencia exterior del turismo.
La conectividad sigue siendo un reto. No existen vuelos directos desde España ni desde buena parte de los países occidentales, y a veces las restricciones complican la obtención de visados. Pero “quien algo quiere, algo le cuesta”, y de las palabras de Salehi Amiri se desprende que hoy descubrir Irán exige un esfuerzo añadido en escalas. Un esfuerzo que vale la pena para acceder a un destino con un potencial evidente, añade el ministro.

En este marco de paz, las sanciones internacionales deben desaparecer para normalizar las relaciones comerciales, turísticas y culturales, sin olvidar que los ataques de EE. UU. e Israel han dejado —además de numerosas víctimas inocentes como las 168 niñas de la escuela Minab— 149 sitios históricos afectados. Pese a ello, Irán subraya que no busca conflictos ni guerras y que ha demostrado fortaleza frente a agresiones extranjeras.
Los próximos pasos: simplificar los procesos de visado, proyectar la realidad del país, desarrollar más proyectos de ecoturismo junto a comunidades locales y dialogar con países vecinos para reforzar el turismo regional.

La oportunidad de visitar Irán es abrir una puerta a un patrimonio que trasciende sus fronteras. Que caigan las sanciones y los prejuicios permitirá comprobar que el país no es un problema, sino una posibilidad para el entendimiento mundial.
El ministro finaliza con un agradecimiento expreso a toda la sociedad española, “a esa conciencia despierta que es España, porque se opuso a esta guerra de agresión cruel contra mi nación”.
Más info sobre el país en: www.visitiran.ir







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