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  • Rocio Madueño

Bosnia y Herzegovina, un país nuevo que renace


La palabra Bosnia lleva a la mente a los años de la desintegración de Yugoslavia, cuando la ansias de independencia se trataban de frenar con la creación de una Gran Servia. Afortunadamente, la guerra acabó y Bosnia terminó independizándose de Yugoslavia para constituirse, el 14 de diciembre de 1995, en la República Federal parlamentaria que es actualmente.

El Puente Viejo de la ciudad herzegovina de Mostar, sobre el río Neretva, es uno de los monumentos históricos más famosos de la antigua Yugoslavia

30 años después Un país nuevo Casi 30 años después Bosnia-Herzegovina es un pais nuevo donde todo es renacimiento, desde los cafés de Sarajevo al puente de Mostar, en una ruta llena de historia donde aunque aún puedan verse las cicatrices de la guerra, ganan con mucha diferencia la belleza de su paisaje, la mezcla de sus culturas y la hospitalidad de sus habitantes. Mostar es un punto ineludible; emblema de la ciudad, fue destruido por los croatas que sitiaron la ciudad en 1993, pero aún deja ver su famoso puente magníficamente reconstruido en 2004 y recuperado como emblema de la ciudad junto con sus dos universidades, su intensa vida cultural y sus festivales. La simbología del puente de Mostar se debe a que era nexo de unión entre Oriente y Occidente, entre musulmanes y católicos. Sus dos torres son visitables, una alberga un museo sobre la historia de la ciudad y en la otra puedes ver una exposición fotográfica sobre la guerra de los Balcanes; a tu paso encontrarás varias mezquitas y la Catedral. Si tienes oportunidad podrás ver a algunos jóvenes lanzarse desde el puente a las verdes aguas del Nertva.

Sarajevo En Sarajevo, la capital, encontrarás el auténtico tesoro de Bosnia con solo recorrer sus callejuelas y acercarte al barrio turco, donde un laberinto de patios y calles peatonales te mostrarán sin esfuerzo la artesanía de la ciudad. Visitar la parte antigua, Stari Grad es trasladarte a Oriente y siguiendo el río encontrarás buenas muestras de arquitectura austrohúngara junto con mezquitas como la de Gazi Husrev-bey, la más antigua del país; muy cerca se encuentra el puente Latino, donde fue asesinado el archiduque Francisco Fernando que desencadenó la primera guerra mundial.

En 2014, 22 años después de su destrucción, finalizó la reconstrucción de la mítica biblioteca nacional de Sarajevo, Vijecnica, que había sido inaugurada en 1896; desaparecieron más de dos millones de volúmenes entre los que se encontraban más de 700 manuscritos e incunables y una colección única de libros y publicaciones históricas bosnias, junto con más de 155.000 rarezas históricas. La Catedral católica de Jesús del Sagrado Corazón, la más grande del país, la iglesia de la Santa Madre y la sinagoga asquenazí, también muy afectada por la guerra son otros de sus grandes monumentos. La vida contemplativa es hoy la principal actividad en la vieja fortaleza de Hodidjed.

Turistas en el puente viejo de Mostar declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2005

Más animación Si prefieres algo más animado, no te pierdas Trebinje, en Herzegovina,a sólo 30 kilómetros de Dubrovnik; las actividades de música en vivo, los festivales y la vida nocturna y al aire libre, son el común denominador en el centro económico y cultural de la zona oriental del país; la disfrutarás más aún si alquilas una bicicleta que te lleve a descubrir su casco antiguo, el puente de la ciudad, sus murallas en cuyo interior existen dos hermosas mezquitas, pequeñas callejuelas y numerosos cafés abiertos en las noches de verano y el Monasterio Herzegovacka Gracanica que, construido en el año 2000, es copia exacta del monasterio del mismo nombre en Kosovo, donde se encuentra una impresionante campana, una galería de iconos, la librería de la iglesia, la casa de la parroquia y hasta un anfiteatro y un jardín de verano.

Monasterio Hercegovačka Gračanica en Trebinje

Maravillosa naturaleza El país está repleto de hermosos paisajes, como el que nos regala el pueblecito de Jajce, en el centro del país, con su catarata de 17 metros de altura, sus molinos de agua y algunas mezquitas históricas. Más aún sorprenderá al viajero la bonita cascada de Skakavac, una de las más grandes y más atractivas en Bosnia y Herzegovina de 98 metros de altura. El Parque Nacional Sutjeska, creado en 1965, se hizo famoso en la batalla de Sutjeska lidiada durante la segunda guerra mundial; en este parque crecen hayas de más de 60 metros de altura y enormes pinos salgareños.

Memorial de Guerra en Sutjeska National Park

La cascada de Skaravac, con 75 metros de caída, es la imagen perfecta y la montaña Maglic es un desafío para quienes se dedican al alpinismo experimentado.

La cascada de Skakavac es una de las más grandes y más atractivas en Bosnia y Herzegovina y representa un verdadero atractivo turístico

En coche de alquiler o en taxi desde Mostar puedes negociar el precio del viaje a las Cataratas de Kravice que muchos consideran hermana menor de las de Iguazú; en la zona, es posible bañarse sin peligro porque la corriente es débil; un viejo puente de madera y una cafetería en la orilla son las únicas infraestructuras de este lugar que procura, no sin esfuerzo, mantenerse lejos del turismo de masas. Entre el resto de los lugares recomendados de Bosnia y Herzegovina tienen que estar Pocitelju, el bonito pueblo de piedra de Blagaj, Medjugorje donde dicen que se aparece la Virgen y Jablanica, rodeada de llanuras, preciosas montañas y ríos de aguas cristalinas. En Zelenkovac encontrarás una bonita aldea ecológica. De su gastronomía recomendamos el cevapi, a base de carne picada cocinada a la parrilla y la borek, una empanada con pasta filo rellena de queso blanco turco y carne picada o verduras. Prueba su café estilo turco y la baklava, un dulce turco de hojaldre con pasta, miel y frutos secos.

www.bhtourism.ba

#bosniaherzegovina

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